La residencia pasiva es una de las opciones más atractivas para personas con altos ingresos.

Requisitos

Invertir al menos 600.000 € en activos andorranos, demostrar ingresos suficientes, contratar un seguro médico privado y residir al menos 90 días al año.

Ventajas fiscales

IRPF máximo del 10% frente al 47% en España o el 45% en Francia. Sin impuesto sobre patrimonio ni sucesiones entre familiares directos.